domingo 12 de diciembre de 2010

Think of me long enough to make a memory

Ayer fue un buen día, no fue un sábado extraordinario pero tampoco fue el sábado de rutina en el que voy temprano a clases. No, esta vez desperté cómodamente hasta las 10.30 y bajé a ver tele.

Mucho más tarde, salí al súper y a comprar comida, misma que pedí para llevar porque antes de salir, movida por la nostalgia, había dejado los dos primeros DVD’s de Nightwish en la mesita de centro.

Volví a casa y pensé un poco en cuál de los dos vería y opté por “End of Innocence”, así podría recordar dos cosas: los días de secundaria cuando lo compré y lo veía relativamente seguido y por supuesto, la historia de la banda.

Así que pasé más de hora y media en la sala viendo una entrevista con Tuomas Holopainen y Jukka Nevalainen en una cabaña; escenas grabadas en tour; en el estudio; conferencias de prensa... También intenté entender algunas palabras –que no fueron muchas– y me di cuenta que aún hablan muy rápido para los pocos conocimientos que tengo del idioma.

En fin, pasé una excelente tarde-noche sola en casa, tenía mucho que no me sentaba a ver un DVD y creo que a partir de ahora lo haré más seguido, me gustó recordar hasta aquellos conciertos de Nightwish a los que fui: 13 de diciembre de 2004 en el Circo Volador, básicamente el primer concierto al que fui y menos de un año más tarde, el 8 de octubre, el último concierto que Nightwish dio con Tarja Turunen en México.


Finalmente, sólo por aclararlo, el título de esta entrada es parte de los lyrics de ‘Bless the child’ del disco Century Child (2004) y la imagen es la portada del DVD... sí, así de sencilla.